Ritmo, color y unión: El Parque Néstor Martos se llena de vida este fin de semana

El Parque Néstor Martos se consolidó este fin de semana como un epicentro de cultura, baile y alegría para la comunidad piurana. Desde energizantes sesiones de ejercicio hasta un vibrante intercambio cultural, el parque ofreció algo para todos, demostrando una vez más su capacidad para unir a personas de todas las edades.

El fin de semana arrancó con un estallido de energía. El viernes y el sábado, el público se entregó al zumba, dirigido por el instructor Carlos Martín Yarleque. Con su estilo «revolatino», Yarleque puso a todos a bailar, ayudando a los asistentes a fortalecer el corazón y liberar el estrés a través del baile, en un ambiente lleno de música y buen humor.

Las tardes del fin de semana fueron testigos de cómo el talento joven florecía. Un grupo de entusiastas jóvenes se apoderó de los espacios abiertos para ensayar hermosas coreografías, que irradiaban una energía contagiosa. Sus movimientos, llenos de gracia y vigor, se desplegaban bajo la atenta y orgullosa mirada de sus padres, quienes, deleitados, observaban cada paso desde las gradas, convirtiéndose en el público más entregado y emocionado.

La tarde del sábado estuvo marcada por momentos inolvidables. Las pintorescas piletas del parque sirvieron de telón de fondo para las fotografías de los recién casados Luly Sandoval y Jorge Silva, quienes eligieron este romántico escenario para inmortalizar su amor. A ellos se sumó la joven Cori Zaraí Castillo Espinoza, quien celebró su quinceañero con una sesión de fotos que capturó la belleza y la frescura del lugar.

La noche cerró con broche de oro, con un espectáculo que cruzó fronteras. En el marco de su 16.º aniversario, el grupo piurano Somos Danza de Perú, bajo la dirección de Ellis Lavado, presentó a los Chagualos de Colombia. Esta talentosa agrupación, llegada desde el país vecino, deslumbró al público con sus vistosos trajes y danzas contagiosas. Después de su majestuosa presentación, los colombianos compartieron su arte con los asistentes, ofreciendo una clase maestra de cumbias colombianas. El público, inicialmente un tanto tímido, no tardó en dejarse llevar por el ritmo y la confianza que los Chagualos supieron despertar, participando cada vez con más energía y entusiasmo en los pasos de baile. Más tarde, el evento continuó con una muestra de música negroide a cargo de Ellis Lavado.

Sin duda, este fin de semana demostró que la danza tiene el poder de romper fronteras y unir corazones. El Parque Néstor Martos se transformó en un escenario vibrante, lleno de color y ritmo, convirtiéndose, una vez más, en un foco de cultura y esparcimiento para toda la familia.